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Aída Díez Ibáñez tenía una abuela modista a la que ayudaba a coger bajos. Y lo hacía de forma artística y creativa, quizá porque su madre era pintora y escultora.

Estudió Empresariales en Bilbao, pero como hay gente que parece haber nacido para llevar la contraria a todo el mundo, se vino a Madrid a seguir estudiando…¡podología! Tiene su explicación: su hermano es fisioterapeuta y su cuñada osteópata, y pensó que sería una buena idea montar una clínica de salud deportiva en familia.

En Madrid comenzó a compartir un piso con varias amigas. Una de ellas se iba a casar con un japonés, y Aída no encontraba nada que ponerse para la boda. La novia le prestó un kimono de su futura suegra…y fué un éxito total. Entonces decidió ponerse a confeccionar kimonos. De esto hacer ahora dos años.  

De momento la idea de la clínica de salud deportiva está apartada porque le va moderadamente bien con su marca de kimonos, fiufiuus.com. Vende online y en mercados como Mercado de Motores, y su sueño es montar una tienda y ser un referente.

¿Su empeño? Hacer ver que este tipo de prendas pueden utilizarse mucho más que para una boda. ¡Con lo bien que quedan con un vaquero!


 

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