Ellos son Carolina, Silvia y Diego. Carolina y Diego (en los extremos) se acaban de casar, y Silvia además de estar en el centro de la foto, ha tenido un papel central en esta boda. Ellas son anestesistas y él, enfermero y trabajan todos en el mismo hospital. Juntos fueron a un viaje de ayuda humanitaria a Camerún, donde Diego planeó la pedida en plan sorpresa. Silvia escondió el anillo y fué la cómplice de todo el proceso, que coincidó con San Valentín y que ha culminado con dos celebraciones matrimoniales, una en Madrid, donde trabajan, y otra en Gran Canaria, de donde es la novia.

A Carolina no le gusta el otoño porque se pone triste y justifica su melancolía haciendo valer su condición de canaria. A Silvia sí le gusta, porque dice que a los sevillanos les encanta que cambie el color de la naturaleza y a Diego le gustan las puestas de sol y los tonos anaranjados de la temporada. ¡Aquí los gustos van por provincias!