¿Cómo se llega a ser un experto en mermeladas y confituras? Os contamos la historia. María trabajaba como técnico de logística en 9 bodegas para la empresa Avante Selecta. Pero tenía una inquietud que muchos conocéis: la de montar su propio negocio. Lo de las mermeladas no era nuevo para ella: desde muy pequeña salía a coger moras con alguno de sus 8 hermanos por la Sierra de Madrid y en el pueblo de su padre iban a por albaricoques a casa de su primo Adrián. Con esa fruta siempre hacían mermeladas.

Así que un día, con Juan, su marido, se lanzaron a crear Cucumi. Parece todo muy fácil, así, escrito en una frase. Pero no. Hay que tener un registro sanitario, mirar los envases, las etiquetas, el logo…..¿el logo? Sí. El logo es una rosa en honor a la madre de María, que se llama Rosa y fué la impulsora de todo este negocio. Y así nació la empresa.

A Mercado de Motores llegaron enseguida, nada más nacer: el registro sanitario lo obtuvieron un 6 de junio y una semana después ya estaban con su puesto en Motores. En estos más de 4 años han ido despacio pero con ritmo. Dicen que emprender en muy duro y que “echan más horas que un reloj”, y eso que además Juan es policía nacional y trabaja en la Comisaría de Guadalajara a diario. El esfuerzo les ha valido tener clientes en Alemania, Dinamarca, Holanda, Gran Bretaña, Austria y Finlandia. Además, ahora se han lanzado al mundo salado y de momento tienen pisto y tomate frito.

María y Juan tienen 3 hijos, perros y gatos. Consiguen que todo salga porque viven en Cabanillas del Campo (Guadalajara), y allí tienen la fábrica y la casa donde hacen las mermeladas, los paquetes, cuidan niños y alimentan perros y gatos.

Por cierto, ¿por qué Cucumi? Porque así llamaban a María de pequeña.